Mafalda
Tenía pensado hablaros sobre Florence Foster, la peor soprano de la historia. Hace muchos muchos años, cuando internet empezaba a funcionar, no sé como alguien consiguó una grabación de la tipa y me pusieron una casette de esta señora que decía que era una de las mejores sopranos de la época, y ojo, no es que estuviera desequilibrada ni sorda, no, que realmente decía que cantaba de cojones. Lo que yo oí fue como masacró a Mozart y el aria de la Reina de la Noche en "La Flauta Mágica". Pero investigando he encontrado muchas más grabaciones. ¡¡Youtube está plagado!! Cuando yo escuché aquella cinta pensé: Joder, yo sé que soy mejor alto que soprano, pero oyendo esto a mí que me pongan partituras delante que canto lo que sea!

Lo que pasa es que mientras estoy escribiendo esto me va sonando ESTO por los altavoces y me estoy cagando de la risa. Así que nada. Si queréis más información de la buena señora, miráis en la Wiki. Y si tenéis huevos, buceáis en youtube. Eso sí, admiro al pianista que la acompañaba. Sí señor, con un par. Me juego que tocaba con tapones y a su puta bola, porque si no... no lo entiendo.
Mafalda
Igual suena raro si leéis esto, pero habiendo nacido donde nací lo más normal era que el domingo, sí o sí, se fuera a misa. Yo era algo que ni planteaba que fuera contrario a mis principios... se iba y punto. Todas mis amigas, sus familias, y todo cristo (nunca mejor dicho) iba a misa. Con 8 o 9 años no puedes decir: Me voy a hacer apóstata. Aquí Mafalda confiesa, queridos hermanos, que no se ha enterado jamás de una mierda de lo que hablara el cura. Tenía una facilidad para abstraerme que era acojonante. No me enteré ni de mi primera comunión... El caso es que yo tragué con la tradición de ir a misa hasta que cumplí los 18. Le dije a mi madre: Madre, paso de ir a misa. No comulgo con ruedas de molino. Dejé de comulgar a los 16, pero iba a misa por acompañar a mi madre. Mi hermana se subió al rebufo y dijo: Si ella no va, yo tampoco.

Un fín de semana, estando en la Universidad, que bajé de la big_city al town a ver a mi familia, llamó el cura por teléfono para intentar hacerme ver que por ese camino yo iba derechita al infierno, que me recondujera. Obviamente le di mis argumentos para no volver a la iglesia y ahí quedó todo. El caso es que siempre he vivido conforme a mis principios: No soy creyente, no soy practicante, ergo ni me casé por la iglesia, ni bautizaré a mis [posibles y futuros] hijos y mucho menos me enterrarán con una misa. Si me entero que el día que me muero mi familia me entierra usando un cura, ese día juro que salgo del agujero para cagarlos a todos a infartos por el susto. Después de mi salida express de la iglesia (no he hecho apostasía por vagancia) ni mi hermana ni mi madre volvieron a ir de contínuo. Jamás les pregunté sus razones, bastante tenía yo con saber las mías, y como esto es muy personal, que cada uno escoja que hacer.

¿A qué viene esto? A que bautizan a mi sobrina. Con cura y agua bendita. Mi hermana no ha pisado una iglesia desde que se casó (que esa es otra... me acojona saber que un cura casa a alguien a quien no ha visto en su puta vida. Vamos a ver, se casan en un supuesto sagrado sacramento, y se supone que ambos contrayentes llevan una vida bajo los mandamientos de la iglesia, y eso significa que los domingos vas a misa pero sin rechistar. Pues no, no fueron a misa ni antes, ni después de la boda, pero el cura los casó), y ahora bautiza a su hija para que, y no me equivoco, esa niña no pise una iglesia hasta que vaya a hacer la comunión (que seguro la hará). Hablando con mi hermana me cuenta que aunque yo accediera a ser su madrina (como es algo meramente "anecdótico" y teatral lo va a hacer mi tía que le hace mucha más ilusión) no podría serlo porque no estoy casada por la iglesia. O sea: En pleno siglo XXI, donde hay uniones matrimoniales de todos los colores, formas, géneros y demás, la Santa Iglesia Católica y Apostólica no me dejaría ser madrina de mi sobrina porque no estoy casada por un cura. Manda cojones. No necesito un papel para que diga que soy madrina de la niña, porque en caso de que pasara una desgracia no le iba a faltar de nada a la enana, pero como me toca la polla que me vengan con esas leyes rancias. No pueden ser madrinas y o padrinos si están casados por lo civil, o en pareja de hecho, o divorciados. ¿Pero qué coño?

Lo dicho... la última vez que fui a misa fue la boda de mi hermana. Y me temo que en el bautizo de la canija Mafalda está por llevarse la Nintendo y pegarse una sesión de Tetris. Me cago en las tradiciones y me cago en las complacencias.
Mafalda
Un día Mary la Second llamó a Henry y le dijo:

Mary: Oye, Quique, que voy a celebrar mi cumpleaños en unos meses con unos coleguitas y que si me compones una Oda.
Henry: Ejque me pillas un poco mal, que estoy aquí con una ópera que va a ser rebonita rebonita, de lo bueno lo mejor, de lo mejor lo superior.
Mary: No me toques los jacobitos, y hazme la oda.
Henry: ¿Y no te vale con el Happy Birthday to you? Así, le meto unas fanfarrias, una tuba y un poquito de órgano y queda la mar de apañao.
Mary: Mira Quique, querido, que te exilio en Cornwall y te vas a hinchar a ver gaviotas.
Henry: Vaaaaaaaale, aceptamos barco... a ver qué hago.

Henry iba para su casa pero en mitad del camino se encontró con algún amiguete de la Abadía de Westminster, donde él estaba de organillero (para sacarse un sobresueldo) . Henry quería a toda costa llegar a su casa y ponerse a trabajar en el Japiberdei de la reina, pero el colega debe ser que le insistió mucho y le convenció para irse de [putas] fiesta. El caso es que no le dedicó mucho tiempo a la oda... y claro, la Reina María mandó un emisario unas semanas más tarde para preguntar cómo iba la creación. A Henry se le pusieron por corbata y se encerró para ver si con unas cuantas morcillas de recitativos y unos coritos aquello daba el pego. Total, si la reina iba a estar entretenida apagando las velas, no se iba a dar mucha cuenta. A mitad de la oda y quedándose sin mucha inventiva, hizo un "cutandpaste" y repitió lo mismo dos veces. Había cumplido like a sir. Como punto exótico además metió a un contratenor... y eso me toca los huevos, porque donde esté una contralto que se quite un tío cantando en falsete.

Estrenó su "Oda al cumpleaños de la reina Mary" en 1694, y debió gustarle tanto a la reina... que se murió (no creo que se muriera el mismo día, no jodamos la marrana). O le dio un orgasmaco brutal de escuchar el "Come ye sons of arts" o le sentó mal soplar 32 velas del pastel. Allí con la reina de cuerpo presente y Purcell con un remordimiento de conciencia del cagarro pensó: Voy a hacerle una música para los funerales, que va a ser tan rewonderful, rewonderful, que cuando la termine me voy a morir yo... y no sólo eso. La gente en el futuro sabrán que he compuesto esto porque un tal Stanley Kubrick lo pondrá en una peli que se llamará "La Naranja Mecánica".

Mis dudas: Si compuso la Música para los Funerales de la Reina Mary y tardó un año... ¿tenían a la reina sin enterrar? Menudo tufillo a añejo que debería estar soltando la moza, porque por mucha reina que fuera, aquello debía estar oliendo a bacalao pero a base de bien...

Admito que en "Música para los funerales de la Reina Mary" echó el resto porque realmente me gusta. La "Oda para el cumpleaños" es amable de escuchar, suena muy Brittish y muy barroca. En general me gusta Purcell por lo que representa: Porque cuando en Europa parece ser que sólo existía Italia o Francia en la música Purcell se dejó el culo para que en Inglaterra también se crearan obras de arte. Su "Dido y Eneas" es muy recomendable, y porque probablemente, si no hubiera habido un Purcell, no hubiera habido un Häendel.

Mafalda gorgoriteó el "Come ye..." en 1995 como contralto en el FIOJ.
Mafalda
Una de las tradiciones durante mis 5 años en la Universidad fue la de ir los jueves al teatro Romea y disfrutar con Paco de alguna ópera. Con el carnet de la Universidad nos salía la entrada a 500 pelas y siempre conseguíamos pasar de los peores sitios al patio de butacas. Los acomodadores hacían la vista gorda y no les importaba que nos sentáramos al fondo del todo a disfrutar, probablemente con mucho más interés del montaje que el resto de la gente. Pasábamos unos minutos arriba en el gallinero, observando a los quieroynopuedo, a las señoras que vestían sus visones en Abril en Murcia (visones a 30 grados, algo acojonante), que habían pagado una pasta (5.000 pesetas por una butaca en el patio y les debía tocar los huevos que nada más que se apagaban las luces, varios universitarios se colaban por entre las columnas para poder ver mejor la representación. Realmente lo que me gustaba de todo el tinglado era la escenografía, la orquesta, cómo eran capaces de moverse y cantar a toda cebolla (es algo que a mí me cuesta mucho, me falta fuelle). Nos reíamos del paquete del Torero en Carmen, de lo mal que se murió Violetta (en serio, cómo se puede uno morir tan pateticamente... Sra. Soprano, si me lee usted, qué mal se murió usted...), del megapaquetorro de aquel tenor en Così fan tutte (Paco apostaba por varios paquetes de kleenex, yo directamente decía que eran calcetines). Recuerdo que se me encogió el alma cuando oí por primera vez el coro de susurros de Madame Butterfly. Al contrario que Paco yo iba de nuevas, no quería oír nada antes para no "saber" qué me iba a encontrar. Obvio que algunas óperas las conocía, otras no tanto, pero sí que creo que en algunas ocasiones conseguía astraerme por completo y quedarme prendada con alfileres invisibles de la jaula del Papageno, o de sufir cuando la Reina de la Noche surgía de entre los cielos para putear a Pamina y hacer que matara a Sarastro. O lo bien que se hizo Madame Butterfly el harakiri... ángelico mío.

El caso es que un día apareció por casa Juanpe (el cabrón con el oído más perfecto que conozco) y en cosa de media hora estaba sentada en su coche, camino del Auditorio porque me había comprado obras para una ópera "que no era ópera": Porgy and Bess.
Mafalda: ¿Porqyqué?
Juanpe_perfect_Ear: Es de Gershwin
M: ¿El de "Un americano en París"? ¿Ese tío hizo óperas?
JPE: Sí, y te va a encantar. Es un montaje que blablabla, el único que fue autorizado por Gershwin, blablabla.

Me siento en el auditorio y durante más de dos horas no fui capaz de cerrar la boca. Primero por el montaje, un despliegue del cagarro, americano, que eso ante mis ojos es como si el mismísimo George Lucas con su camisa de franela hubiera montado el escenario. Acostumbrada a ver montajes mucho más precarios aquello fue como estar en el puto Disneyworld. Unos cantantes acojonantes... y una ópera que no era ópera: Putas, chulos, drogadictos, un lisiado con un corazón de oro... un pueblo de pescadores, asesinatos. La ostia en vinagre, y encima bien hecha. ¿Qué más podía pedir? Descubrí que sí que conocía algo de aquella ópera, y ese "Summertime" todavía me gusta oírlo en distintas versiones, aunque como la versión de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, pocas...

Creo que nunca le agradecí lo suficiente a JPE el haberme llevado ese día, pero no sé por qué... me enamoré de Porgy and Bess, y lo mismo que Arwen hace su lectura anual del Señor de los Anillos a mí me gusta volver a escuchar esa ópera que no es ópera, que no se llegó a considerar como ópera hasta mucho mucho mucho tiempo después de haberse compuesto. Igual es por llevar la contraria, porque cuando para todo el mundo la ópera es un señor gordo disfrazado de Drag Queen y con toneladas de maquillaje para mí es lo que representó aquel día: Jazz, Blues, unas voces increíbles. Y porque cuando digo que mi ópera favorita es "Porgy and Bess" la gente siempre me contesta "¿Porgyqué?".