Mafalda
Jueves por la noche y Mediomelón y menda que se meten en la cama y hacen planes para ir a desayunar juntos:

MM: Entonces a las 6.15
M: Sí, que si no, no llego
MM: Vale, nos despertamos seguro, seguro, seguro.
M: Sí, que el Xuxo del Tritón bien merece una madrugada
[Nota: Para su información, estimado/a lector/a, comunico que hay según qué productos comestibles por los que el matrimonio Melonil hace el esfuerzo "inhumano" de desplazarse al sitio a comerlos. Estos son: Los Xuxos del Tritón, los "cruasanes" de chocolate de la Mistral, las Palmeras y saladitos del Daunis y la pizza de pulpo con aceite picante del Atlántida. La comida en general del Il Montello, la morcilla del Asador de Aranda (aunque me gusta símplemente ese restaurante por el edificio), las patatas bravas de La Pili, las bravas de La Alhambra en Santacolomadegramanéh, los caracoles de Gósol, las alcachofas de La Brasa, y echándole mucho morro, también nos apalancamos en la casa de A&B cuando A hace tiramisú y B hace su pulpo.]
...

...

zzz...


Alarma de dos móviles: 5 minuticos más, anda...

...


zzz...

Alarma x 3 veces más: Joooooooooooo... ¿y si cambiamos el Xuxo por un desayuno en el Daunis mañana? Así que otro viernes más, y no vamos a desayunar.

A rastras saco mi ser de la cama, sin rezonguear mucho más, y consigo meterme en un tren de los tempraneros, y voy pensando: Así llego al trabajo temprano y me cunde mucho porque namasquellegue voy a hacer un montón de cosas útiles y me voy a poner al día, y mi agenda se va a quedar niquelá y qué guay así la semana que viene puedo empezar a mirar cosas de la facturación. Me bajo del tren, voy rapidico Ramblas abajo y con el rabillo del ojo veo que en Paramita ya han puesto bolsos. De colorines, de muchos colorines que me gustan un montón [No te cruces, no te cruuuuuuces que llevas prisa... bueno, va, un ratito, así los miro y veo si tienen uno majo para mí y le compro uno a mi mana que también le gustan] y antes de que me de cuenta... me he pasado 5 minutos con la tocha pegada al cristal. Vuelvo a retomar el camino y llegando al puerto me doy cuenta de que el barco madre de todos los barcos de cruceros del mundo mundial, madremíaquégrandequees!, está atracado al otro lado del puerto. Ojú que grande que es que no cabe donde caben los demás! Así que claro, como tenía toooooooooodo el tiempo del mundo y ya se me había olvidado para qué tenía que llegar tempranísimo a la oficina, me he parado a hacerle fotosmovileras:









Fotos desde el muelle y desde la ventana de la Oficina de la Marvel


Lo de trabajar aquí, amorrados al puerto, tiene su punto. Luz natural todo el día, tranquilidad (menos cuando aparece un muerto flotando o miles de medusas se vienen a vivir al puerto...) y envidia, mucha envidia... Cuando atracan los barcos alrededor de la plataforma donde está El Huerto de Vicente, los cruceros nos quedan a unos pocos metros de distancia de las ventanas de las oficinas, y es como si tuvieras un edificio enfrente. Que no molesta tener un edificio... pero sí un "edificio" donde sabes que hay gente de vacaciones (mientras tú estás currando), bebiendo cervecitas fresquitas con los pies en remojo en una piscina (mientras tú estás currando), tomando plácidamente el sol (mientras tú estás currando), atendidos por camareros amables y atentos (mientras tú estás currando y encima con The Great Escaper). Hay cruceros grandes, chicos, modestos, lujosos... Barcos gigantes que no me caben en la foto y tengo que esperar a que se marchen para poder "arretratarlos" (como el de la foto, que además, es nudista... y aunque no hemos visto a ninguno enseñando la cebolleta, pero nos han dicho que sí, que este barco tiene una piscina arriba del todo que es para tomar el sol y bañarse en cueros. Y mira que cada semana que viene, me asomo y miro, pero no, lo más que se ve es gente en ropa interior dentro de los camarotes.) En este barco justo fue donde hice una de las fotos más divertidas (y que peor se ve ¬¬) desde que estoy aquí trabajando. En este mismo barco, el Aida, que por lo visto son alemanes adinerados, cuando lo atracan por nuestro lado las terrazas de los camarotes caen justo JUSTO frente a nuestras ventanas, y creo que los turistas no son conscientes de que si van en ropa interior, aquí (que nos aburrimos de la hostia a veces) nos empapamos de todo. El señor de la foto, que yo imagino en plan jubileta alemán, podrido de pasta, tuvo a bien salir a mostrarnos su ropa interior, id est, camiseta de camionero y calzoncillo resobao. Y yo, claro está, le casqué la foto (Lo siento, señor, me lo puso a huevo!!). Que se vea ese estilazo alemán...


Hay veces que atraca un "mini" barco, así, en plan familiar, que
tú piensas: Mira, qué modestos... si ni siquiera llegan al segundo piso de altura... para darte cuenta que eso que tienen ahí, en cubierta, es un Helipuerto, ¡con dos cojones! me imagino al magnate hablando con su criado: Sebastián, saca el barco y ahora te alcanzo yo con el pajarito.

Yo que soy muy educada, cada vez que se van, saco el kleenex y los despido desde la ventana. Y algunos que están asomados a las terrazas y cubierta hasta contestan y devuelven el saludo!! Pensarán: Mira esta Mafalda, qué simpática, cómo nos despide y nos desea buen viaje! Y no... yo lo que os digo entre dientes es: ¡¡So cabrones... qué envídia más verde que os tengo!!! Eso sí, no dejo de mover el pañuelico en todo el rato que estoy en la ventana, que se lleven un buen recuerdo de Barcelona :)
0 Responses