Estando en COU uno de los mejores profesores que tuve nos decía que los libros se tenían que leer varias veces: Una para simplemente "saber" de lo que iban, otra para profundizar y la tercera para disfrutar de la lectura. Con algunos libros admito que me ha encantado leerlos en distintas etapas de mi vida, porque la Mafalda que los leía iba cambiando con el paso de los años e imagino que desarrollando algún tipo de madurez. Y de igual manera ahora un libro que probablemente me entusiasmaría siendo muchachuela ahora me parecería bastante "infantil". Y al contrario con libros que abordé siendo demasiado enana y no llegué a cogerles el verdadero significado... aunque eso es complicado de encontrar, dependería siempre del lector, del momento, de la situación. Igual que con las películas. Probablemente (y esto sale a colación por una conversación que tuve no hace mucho) si viera E.T. no volvería a llorar cuando muere el cabesonsito, como cariñosamente le llamábamos en casa. O igual sí. No lo sé, hace años que no la veo. Pero sí que me estoy dando cuenta que viendo una película que vi hace 13 o 14 años ahora, por edad, por madurez, por lo que sea, me remueve cosas dentro que cuando tenía 20 años no lo hizo. Y estoy aquí sentada después de haberme pegado la llantera del siglo y decidiendo qué libro releer. Porque al fin y al cabo sí, será la misma novela, al igual que la misma peli, y por mucho que yo quiera Francesca no abrirá la puerta del coche, pero lo que sí ha cambiado es mi cabeza. Debe ser eso que llaman madurez, o algo parecido.
Imagino que es hora de volver a bucear entre los Buendía y pasar unos días en Macondo. Lo mismo encuentro algún invento mágico que provenga de la sabiduría de Melquíades que cure al bonsai que lleva viviendo conmigo los últimos 6 años, pero creo que lo que pasa es que se ha cansado de vivir.
Imagino que es hora de volver a bucear entre los Buendía y pasar unos días en Macondo. Lo mismo encuentro algún invento mágico que provenga de la sabiduría de Melquíades que cure al bonsai que lleva viviendo conmigo los últimos 6 años, pero creo que lo que pasa es que se ha cansado de vivir.
